Robbie Williams sorprendió a sus seguidores al revelar que recientemente recibió un diagnóstico de autismo, una noticia que, según explicó, le ha permitido comprender mejor algunos aspectos de su personalidad, sus pensamientos y la manera en que enfrenta determinadas situaciones.
El cantante británico, de 52 años, compartió la revelación durante una sesión de preguntas y respuestas realizada en Londres, en el marco del lanzamiento de la colección otoño-invierno de Hopeium, su marca de ropa, en Flannels.
Durante el encuentro, Williams contó que, además del autismo, vive con TDAH (trastorno por déficit de atención e hiperactividad). Con el particular sentido del humor que suele caracterizarlo, aseguró que descubrir esta nueva condición le ha ayudado a encontrar explicaciones para algunos comportamientos que durante años le resultaron difíciles de entender.
“Tengo TDAH y acabo de descubrir que también tengo un poco de autismo, algo que en realidad me encanta porque explica muchísimo”, comentó el artista.
Williams también habló sobre la manera en que el TDAH influye en su capacidad de concentración. Según explicó, puede llegar a enfocarse de manera extraordinaria cuando algo despierta su interés, mientras que otras actividades pueden resultarle mucho más difíciles de realizar.
En su caso, la creatividad se ha convertido en una herramienta fundamental para mantener ocupada su mente. El cantante aseguró que está “completamente y absolutamente obsesionado” con crear imágenes y desarrollar proyectos que le permitan concentrarse en algo distinto a sí mismo.
Esta práctica también le ayuda a lidiar con los pensamientos intrusivos que ha experimentado durante años. Williams relató que su mente puede llevarlo a escenarios poco habituales y explicó que prefiere dirigir esa energía hacia la creación antes que quedarse atrapado en pensamientos que le generan miedo o preocupación.
Incluso recordó una situación durante un vuelo en la que llegó a pensar qué ocurriría si sus pensamientos pudieran provocar que el avión se estrellara. El cantante utilizó el ejemplo para explicar hasta qué punto puede llegar la intensidad de sus pensamientos intrusivos.
El diagnóstico de autismo se suma a otras experiencias relacionadas con su salud mental y neurológica que Williams ha compartido públicamente. En 2025, durante su participación en el podcast I’m ADHD! No You’re Not, habló de lo que describió como un *“Tourette interior”*, haciendo referencia a pensamientos involuntarios que, según explicó, permanecen dentro de su mente en lugar de manifestarse físicamente.
En aquella conversación también aseguró ser un “medallista olímpico del enmascaramiento”, una expresión con la que describió su capacidad para mostrarse seguro ante los demás pese a experimentar internamente una realidad diferente.
La revelación llega mientras Williams continúa activo en su carrera musical. En enero de 2026 lanzó Britpop, su más reciente álbum de estudio, producción que alcanzó el primer lugar en las listas del Reino Unido. El disco también dio paso a una nueva gira internacional, que llevará al artista por diferentes escenarios y tendrá presencia en América Latina durante septiembre y octubre.
Con su reciente revelación, Robbie Williams vuelve a hablar públicamente sobre aspectos personales de su vida y de su manera de relacionarse con el mundo, esta vez desde una perspectiva que, según sus propias palabras, le ha permitido entender mejor quién es y por qué piensa de determinadas maneras.

