La agrupación Bacilos y el cantautor mexicano Jósean Log presentan un proyecto musical producido por Eduardo Cabra, que explora temas como el amor, la migración, la identidad y las experiencias cotidianas desde distintas perspectivas.
Bacilos y Jósean Log unen sus estilos en La Limonada, un EP de seis canciones que surge de un proceso creativo compartido y reúne las experiencias de dos generaciones de artistas. La producción estuvo a cargo de Eduardo Cabra, músico puertorriqueño reconocido por su trabajo como integrante y cofundador de Calle 13, además de su trayectoria como compositor y productor.
El proyecto combina la manera narrativa de Bacilos con la sensibilidad melódica del cantautor mexicano, dando forma a una propuesta que aborda distintas realidades latinoamericanas a través de la música.
Las canciones nacieron durante unas jornadas de composición en Barcelona, donde los artistas compartieron conversaciones sobre el amor, la paternidad, la migración, la identidad y la polarización política. Esas reflexiones se convirtieron en la base de seis temas que, por la conexión lograda durante el proceso, terminaron dando vida a un EP completo.
Según Jorge Villamizar, integrante de Bacilos, la experiencia también representó una oportunidad para salir de la zona de confort y explorar nuevas formas de creación musical. Después de las sesiones en España, el proyecto tomó forma definitiva en Puerto Rico, con la participación de Eduardo Cabra y André Lopes.
‘Criminal’, una canción sobre migración y prejuicios
El primer adelanto del EP fue Criminal, lanzado el pasado 30 de septiembre. La canción aborda las dificultades que enfrentan quienes llegan a otro país en busca de oportunidades y deben lidiar con prejuicios relacionados con su nacionalidad, procedencia o acento.
A partir de la nostalgia por el lugar que se deja atrás, el tema plantea una reflexión sobre la identidad y el derecho a construir una vida digna lejos del país de origen. Su mensaje se convierte en una respuesta frente a los estigmas que acompañan a muchas personas migrantes.
Para Jósean Log, trabajar con Bacilos representa una experiencia especial, pues la agrupación ha sido una referencia musical desde su infancia. El artista mexicano destacó la posibilidad de compartir este proyecto con una banda cuyas canciones han acompañado su propio recorrido.
Seis canciones, una misma conexión musical
La colaboración entre Bacilos y Jósean Log va más allá de una participación puntual. De acuerdo con André Lopes, el trabajo conjunto comenzó desde la composición y se extendió hasta la construcción final de las canciones, permitiendo integrar las perspectivas de artistas de distintas generaciones.
Entre los temas del EP se encuentra La Limonada, la canción que da nombre al proyecto. Con un tono ligero e irónico, la pieza reflexiona sobre las ideas que dejamos pasar, los planes que no terminamos y la costumbre de complicar situaciones que podrían resolverse de manera sencilla.
El lanzamiento también cuenta con videos para cada canción, un documental y contenidos colaborativos que permiten conocer más sobre el proceso creativo detrás de la producción.
Con este trabajo, Bacilos y Jósean Log encuentran un punto de encuentro entre sus universos musicales y convierten las conversaciones sobre la vida, las emociones y la sociedad en una propuesta que conecta distintas experiencias a través de seis canciones.
Bacilos y Jósean Log: dos caminos que se encuentran
Bacilos, agrupación ganadora de un Grammy y tres Latin Grammy, se ha caracterizado por combinar el pop acústico con elementos del folclore latinoamericano y los ritmos caribeños. Formada a finales de los años noventa en Miami por el colombiano Jorge Villamizar y el brasileño André Lopes, alcanzó reconocimiento internacional con canciones como Caraluna, Tabaco y Chanel y Mi Primer Millón.
Por su parte, Jósean Log es un cantautor mexicano originario de Cholula, Puebla, cuya propuesta se distingue por las melodías cálidas, el uso del ukelele y las letras centradas en las emociones humanas, el amor y las experiencias cotidianas.
En La Limonada, ambos proyectos encuentran un lenguaje común y muestran cómo las distintas generaciones pueden aportar nuevas perspectivas a la música latinoamericana.

