A casi una década de la muerte de George Michael, nuevas declaraciones de Andrew Ridgeley ofrecen una mirada más íntima sobre la vida del icónico cantante. El exintegrante de Wham! aseguró que, pese al éxito mundial que alcanzó su compañero, nunca consiguió sentirse completamente cómodo con la fama. Sus reflexiones hacen parte del documental "WHAM! 10 Days In China", que revive la histórica visita de la banda al gigante asiático en 1985.
En una entrevista con Fox News Digital, Ridgeley explicó que George Michael creó un personaje para enfrentar el mundo del espectáculo, aunque en realidad deseaba vivir lejos de los reflectores. "George Michael era un personaje que él mismo creó para cumplir su destino como compositor, cantante y músico. Pero él quería vivir su vida como Yog", comentó, utilizando el apodo con el que familiares y amigos cercanos conocían al artista. Según Ridgeley, esa dualidad marcó toda su vida y se convirtió en "un conflicto eterno" que nunca logró resolver por completo.
El músico también aseguró que el público nunca llegó a conocer del todo la verdadera personalidad de Michael debido a la enorme reserva con la que protegía su vida privada. Sin embargo, considera que el mayor error no fue malinterpretarlo, sino no reconocer desde un principio la magnitud de su talento. "Probablemente la gente no comprendió la inmensidad de su talento durante mucho tiempo", afirmó, destacando que su capacidad como compositor e intérprete superaba incluso el éxito comercial que alcanzó en las listas de popularidad.
Estas confesiones acompañan el estreno de "WHAM! 10 Days In China", un documental que reconstruye los históricos conciertos que Wham! ofreció en Pekín y Guangzhou, convirtiéndose en la primera banda de pop occidental en presentarse en China. La producción reúne imágenes restauradas, material inédito y nuevos testimonios para mostrar el impacto cultural que tuvo aquella visita, un legado que, según Ridgeley, solo lograron comprender plenamente más de cuatro décadas después. Incluso recordó que George Michael fue muy crítico con aquellas presentaciones, aunque el tiempo demostró que inspiraron a toda una generación de seguidores chinos.
George Michael falleció el 25 de diciembre de 2016, a los 53 años, dejando una huella imborrable en la historia del pop. Para Andrew Ridgeley, el cariño que los fanáticos siguen expresando hacia el artista sería el mejor reconocimiento posible. "Creo que se sentiría profundamente halagado por el amor que todavía recibe, por cómo se ha honrado su memoria y por el reconocimiento a su talento", concluyó. Un legado que, lejos de apagarse con el paso del tiempo, continúa conquistando a nuevas generaciones de amantes de la música.

