Aunque millones de personas en todo el mundo lo reconocen por sus papeles en películas como The Matrix y John Wick, la música ocupa un lugar igual de importante en la vida de Keanu Reeves. Desde hace más de tres décadas, el actor canadiense ha encontrado en el bajo una forma de expresión artística que complementa su exitosa carrera en el cine.
Actualmente, Reeves atraviesa un momento especial junto a Dogstar, la banda que fundó en 1991 y que vive una segunda juventud gracias a su regreso a los escenarios después de más de veinte años de inactividad. El grupo se encuentra realizando una extensa gira internacional y promocionando nueva música, demostrando que la pasión musical del actor sigue más vigente que nunca.
La historia de Dogstar comenzó de manera casual en Hollywood. Según recordó el propio Reeves, todo surgió cuando conoció a Robert Mailhouse en una tienda. El baterista llevaba una camiseta de hockey, un detalle que llamó la atención del actor debido a sus raíces canadienses.
“Tenía una casa en Beachwood Canyon, en las colinas de Hollywood. Había un garaje con instrumentos y conocí a Robert en una tienda. Él llevaba una camiseta de hockey y, como crecí en Canadá, le pregunté si sabía dónde jugar”, relató Reeves.
Aquella conversación derivó en una amistad y posteriormente en la formación de una banda. Junto a Gregg Miller comenzaron a ensayar en el garaje de la casa del actor, ubicado nada menos que cerca del icónico letrero de Hollywood. Allí empezaron a escribir canciones y a desarrollar un sonido influenciado por algunas de las agrupaciones más importantes del rock alternativo de los años ochenta y noventa.
Entre sus principales referencias musicales, Reeves ha mencionado a bandas como The Clash, Pixies, Hüsker Dü, Joy Division, The Jesus and Mary Chain, The Exploited y Velvet Underground. Según explicó, le atraían especialmente los bajos melódicos y las propuestas musicales alejadas del blues tradicional.
“Escuchaba esos bajos increíbles, melodía tras melodía. Era música llena de inteligencia, anhelo y creatividad”, comentó en una entrevista concedida al diario británico The Times.
Tras varios años de actividad durante la década de los noventa y principios de los 2000, Dogstar decidió poner fin a su recorrido. Sin embargo, el destino tenía preparada una segunda oportunidad para la agrupación.
Fue en 2023 cuando la banda sorprendió a sus seguidores anunciando su regreso oficial con el álbum Somewhere Between the Power Lines and Palm Trees. El reencuentro nació de forma espontánea durante una visita de Reeves a San Francisco.
Bret Domrose, vocalista y guitarrista de la agrupación, recordó que todo comenzó durante un desayuno. “Keanu tenía el estreno de una película en San Francisco. Me invitó, Rob vino desde Los Ángeles, y a la mañana siguiente ya estábamos hablando de amplificadores y baterías. Fue la chispa que necesitábamos para volver”, explicó.
El regreso derivó en una gira cercana a las cien fechas y posteriormente en el lanzamiento de All In Now, su más reciente producción discográfica presentada en 2026.
Dentro de su evolución como músico, Reeves también recuerda con especial cariño una experiencia que tuvo en los años noventa junto a Flea, legendario bajista de los Red Hot Chili Peppers. Lejos de recibir una clase técnica convencional, el actor asegura que obtuvo una lección de vida.
“Es un artista y una persona increíble. No me dio una lección técnica; me dio una lección filosófica”, recordó.
Según contó, Flea comparó el aprendizaje musical con el surf. “Puedes aprender la teoría, pero al final tienes que entrar al agua y aprender de las olas. Se aprende haciéndolo”, fue el consejo que más lo marcó.
A pesar de su extensa trayectoria musical, Keanu Reeves asegura que todavía se considera un principiante. Para él, tocar el bajo sigue siendo un proceso de aprendizaje permanente. Su objetivo continúa siendo el mismo que tenía cuando comenzó en aquel garaje de Hollywood: seguir creando, explorando nuevos sonidos y disfrutando de la música sin límites.

