Para nadie es un secreto que el gran Michael Jackson tenía una colección amplia de mascotas exóticas, las cuales lo acompañaban y le brindaban soporte emocional, desde animales domésticos hasta salvajes. Aquí te contamos algunos de ellos:
El más icónico de todos, el chimpancé, Bubbles acompañaba a Jackson a hoteles, giras y sesiones de fotos; usaba pañal, comía en la mesa y dormía cerca de él. Con el tiempo, su fuerza lo volvió difícil de manejar y fue trasladado a un santuario en Florida, donde aún vive.
La elefanta Gypsy fue un regalo de Elizabeth Taylor. Jackson la paseaba por Neverland y la mostraba con orgullo a sus invitados.
Jackson tenía varias serpientes. La más conocida fue Crusher, una pitón. Le fascinaban los animales exóticos y poco comunes.
En Neverland había llamas, jirafas, ciervos, pavos reales, tigres y aves exóticas. Muchos caminaban libremente por el terreno, como si fuera un parque temático vivo.
También tuvo tigres y otros grandes felinos en recintos especiales dentro del rancho.
Más que una colección excéntrica, las mascotas de Michael Jackson revelan su intento por construir un entorno seguro, mágico y controlado. En Neverland, los animales no juzgaban, no pedían explicaciones, no les importaba la fama y siempre estaban ahí.

