La preocupación se apoderó por unas horas de los seguidores de Lionel Richie, una de las voces más reconocidas de la música de las últimas décadas. El cantante estadounidense fue hospitalizado en St. Louis, Missouri, después de ofrecer un concierto el pasado sábado 29 de agosto.
Richie se presentó en The Muny, en Forest Park, como parte de su gira “Sing a Song All Night Long”, que realiza junto a Earth, Wind & Fire. Al terminar el espectáculo, el artista decidió acudir por cuenta propia a un hospital para someterse a diferentes pruebas médicas como medida de precaución.
Según los reportes conocidos hasta ahora, los médicos estarían evaluando una posible deshidratación leve. Una fuente cercana al cantante aseguró a Rolling Stone que Richie se encuentra bien, mientras otros medios señalan que esperaba recibir el alta médica este martes.
Una escena que preocupó a sus seguidores
Durante la parte final del concierto, Richie habría mostrado algunas dificultades para mantenerse de pie. Mientras interpretaba “All Night Long”, uno de los grandes himnos de su carrera, pidió una silla y terminó la canción sentado.
La imagen llamó especialmente la atención porque se trata precisamente de uno de los temas más asociados a la energía y al espíritu festivo del cantante. Testigos también señalaron que durante la presentación Richie estuvo tomando bebidas con electrolitos.
Por ahora, no se ha informado que exista un diagnóstico grave. El representante del artista tampoco ha entregado públicamente detalles sobre su estado de salud.
Un segundo susto en pocos meses
La reciente hospitalización ocurre después de otro episodio ocurrido en junio. Durante un concierto en St. Paul, Minnesota, Richie tuvo que interrumpir su presentación después de sentirse mareado y extraño. El cantante fue atendido y posteriormente decidió posponer algunas fechas de su gira siguiendo las recomendaciones de sus médicos.
En julio, Richie había tranquilizado a sus seguidores y retomó sus presentaciones. Sin embargo, el episodio de St. Louis vuelve a poner la atención sobre el estado físico del artista mientras continúa llevando al escenario canciones que han acompañado a varias generaciones.
Una voz que se convirtió en parte de la banda sonora de varias generaciones
A sus 77 años, Lionel Richie sigue siendo uno de los grandes nombres de la música popular. Su historia comenzó con The Commodores, antes de consolidarse como solista con canciones que terminaron convirtiéndose en clásicos como “Hello”, “Say You, Say Me”, “All Night Long”, “Dancing on the Ceiling” y “Stuck on You”.
Su música ha conseguido algo que pocos artistas pueden presumir: atravesar generaciones sin perder vigencia. Para quienes crecieron escuchando sus canciones en los años 70, 80 y 90, cada presentación de Richie es también un viaje de regreso a una época en la que las baladas y los grandes himnos del pop tenían un lugar protagonista.
Por ahora, sus seguidores esperan nuevas noticias sobre su recuperación. Su próximo concierto está programado para el 26 de septiembre en San Francisco, aunque hasta el momento no se ha anunciado oficialmente ningún cambio en su agenda.

