Durante décadas, Estados Unidos fue una de las casas musicales de Queen. Allí consolidaron su estatus de leyenda, llenaron estadios y encontraron un público que convirtió sus canciones en himnos universales. Sin embargo, hoy esa relación parece estar en pausa. Brian May, guitarrista y alma sonora de la banda, sorprendió al revelar que no contempla llevar a Queen de gira por territorio estadounidense, al considerar que el país atraviesa un momento complejo y poco seguro.
En una entrevista con el Daily Mail, el músico británico fue directo, sin rodeos ni diplomacia excesiva. “Estados Unidos es un lugar peligroso en este momento, así que hay que tenerlo en cuenta”, afirmó. Una declaración que no tardó en generar reacciones entre fans, medios y la industria musical, especialmente viniendo de una banda que escribió buena parte de su historia más grande al otro lado del Atlántico.
Brian May, hoy con 78 años, habló desde la reflexión y la experiencia. Para él, la decisión no tiene que ver con falta de cariño, sino con una evaluación realista del contexto actual. “Es muy triste porque siento que Queen creció en Estados Unidos y nos encanta, pero ya no es lo que era”, añadió. Una frase que resume una mezcla de nostalgia, preocupación y prudencia.
Queen encontró en Estados Unidos un impulso clave para su expansión global, sobre todo a partir de los años 70 y 80. Álbumes como News of the World, The Game o A Night at the Opera consolidaron su popularidad en un mercado exigente y competitivo. Canciones como We Will Rock You, Another One Bites the Dust o Bohemian Rhapsody se transformaron en clásicos inevitables de la radio y los escenarios estadounidenses.
Por eso, el mensaje de May pesa más de lo habitual. No se trata solo de cancelar fechas, sino de reconocer que el entorno actual —marcado por tensiones sociales, violencia y una sensación general de inseguridad— obliga a los artistas a pensar dos veces antes de subirse a un avión y recorrer el país. “Todo el mundo se lo piensa dos veces antes de ir allí en este momento”, subrayó el guitarrista.
Esta postura refleja una realidad que cada vez más músicos reconocen en voz alta. Las giras ya no se planean únicamente desde lo artístico o lo económico, sino también desde el bienestar físico y emocional de los artistas y sus equipos. Y en el caso de Queen, una banda con décadas de trayectoria y un legado intocable, la prioridad parece estar clara: no poner en riesgo lo construido.
Actualmente, Queen sigue activo bajo el nombre Queen + Adam Lambert, una fórmula que ha demostrado respeto por la historia de la banda y conexión con nuevas generaciones. Sus conciertos continúan siendo celebraciones masivas del rock, la memoria de Freddie Mercury y la vigencia de un repertorio inmortal. Aun así, el mensaje de Brian May deja abierta una pregunta incómoda: ¿está cambiando el mapa de las grandes giras mundiales?
Mientras Europa, Asia y América Latina siguen consolidándose como plazas fuertes para los shows en vivo, Estados Unidos —históricamente el epicentro de la industria— parece enfrentar un momento de replanteamiento. Y cuando una figura como Brian May lo dice en voz alta, el eco es inevitable.
Por ahora, Queen no cierra la puerta de forma definitiva, pero sí la mantiene entreabierta. Con cautela. Con memoria. Y con la claridad de quien entiende que la música también necesita seguridad para seguir sonando.

